martes, 22 de octubre de 2013

Aproximación a la Paz perpetua. Pauline Kleingeld, 2004.



En su ensayo "Aproximación a la paz perpetua: la defensa de Kant de una liga de Estados y su ideal de una federación mundial" (Approaching Perpetual Peace: Kant’s Defence of a League of States and his Ideal of a World Federation), Pauline Kleingeld cuestiona la visión estándar en la actual teoría política kantiana de que Kant propone una liga voluntaria de Estados, rechazando el ideal de un Estado federativo de Estados con poderes coercitivos. La tesis principal de la autora es que esta interpretación estándar de la posición de Kant está equivocada, y que en realidad Kant sostiene una tercera posición que combina la defensa de una liga voluntaria con un argumento a favor del ideal de una federación mundial con poderes coercitivos.

A la luz de tal objetivo, Kleingeld analiza las principales críticas que en este tema son formuladas contra Kant, además de ocuparse especialmente de la interpretación de la visión de Kant en El derecho de gentes de John Rawls y el ensayo de Habermas de 1995 sobre Hacia la paz perpetua. En la primer sección la autora muestra por qué Kant sostiene que los Estados en el estado de naturaleza no tienen un derecho a obligar a otros Estados dentro de un Estado de Estados contra su voluntad, aunque la analogía del Estado de naturaleza entre individuos podría parecer requerir tal como derecho. En la segunda sección argumenta que Kant no considera el Estado de Estados como conceptualmente contradictorio y que su propia defensa del ideal de un Estado de Estados es compatible con su visión de la soberanía estatal. En las secciones tercera y cuarta, explica cómo, de acuerdo con Kant, la liga voluntaria de Estados sirve para traer un Estado de Estados cerca de la realización, a pesar de que la liga carece de autoridad coercitiva. Finaliza indicando cómo una visión revisada de Kant sugiere varias correcciones a las actuales teorías políticas kantianas. La interpretación propuesta por Kleingeld muestra que los teóricos kantianos consistentes no deberían aceptar la visión de que los Estados deberían ser obligados en un Estado federativo mundial. Kant considera al Estado principalmente como uniones de individuos, e idealmente como uniones republicanas de individuos políticamente autónomos (i.e., auto-legisladores). Obligarlos dentro de un Estado de Estados podría ir en contra de la idea básica del Estado como una unidad de auto-determinación y auto-legislación. Kant rechaza la fusión de los Estados en términos de su rechazo a la formación de una monarquía universal, pero ello, en última instancia, no significa que él rechace el ideal de una federación global de Estados como un ideal de la razón. Para Kleingeld, el núcleo del argumento de Kant, es que la completa realización de la paz perpetua requiere un Estado federal de Estados respaldado por las disposiciones morales de los individuos dentro de los Estados miembros, pero que este objetivo debería ser perseguido mediatamente, a través del establecimiento voluntario de una liga, y no a través de los intentos prematuros de institucionalizar un Estado de Estados inmediatamente

José Lira, 2013.