jueves, 26 de septiembre de 2013

La experiencia Goethe-Institut/ Klika (III)





En cuanto a la gramática, este mes estudiamos en el Goethe-Institut Mexiko las oraciones subordinadas con la partícula "weil", que puede traducirse como "porque". Al utilizar las partícula "weil", el verbo de la oración subordinada siempre se coloca conjugado al final de la misma. 

Por ejemplo: „Ich lerne Deutsch, weil ich Kants Werke lesen will” (“aprendo alemán porque quiero leer las obras de Kant“; „Ich habe mit meiner Freundin Pina Bauschs TheaterstückCafé Muller“ angesehen, weil wir die Zeitgenössischer Tanzkunst sehr gefallen“ (“he visto con mi novia la obra de teatro de Pina Bausch “Café Müller”, porque nos gusta mucho la danza contemporánea”).
Continuando con mis estudios filosóficos, he repasado este mes el libro de Carl Schmitt, „Der Begriff des Politischen“(El concepto de lo político), concretamente los problemas relativos a la paz y guerra en el ámbito de las relaciones entre Estados. La guerra, nos dice Schmitt, no puede ser referida a un programa, ideal o normatividad. La Guerra se resuelve en un “decisionismo absolutamente subjetivista y voluntarista: La guerra subsiste cuando un partido que se vuelve activo quiere la guerra”. 

El conflicto bélico, el “jus belli” y el “jus vitae ac necis” sólo puede tener, en última instancia, un sentido existencial (existenziellen Sinn): está referido a una situación consistente en una lucha real (wirklicher Kampf) contra un enemigo real (wirklicher Feind). En este sentido, Schmitt escribe uno de los pasajes centrales de esta obra: „Es gibt keinen rationalen Zweck, keine noch so richtige Norm, kein noch so vorbildliches Programm, kein noch so schönes soziales Ideal, keine Legitimität oder Legalität, die es rechtfertigen könnte, daß Menschen sich gegenseitig dafür töten”. Schmitt considera que la guerra no puede fundarse en normas éticas o jurídicas, podemos entender que la legitimación de la guerra reside en la existencia real del enemigo y la afirmación de la propia existencia frente a él. 

La existencia política de un pueblo tiene como esencia la decisión, bajo su propio riesgo, entre amigo y enemigo, si renuncia a tal voluntad entonces cesa de existir políticamente. Por lo tanto, una guerra real sólo tiene sentido con la decisión en torno a la relación amigo-enemigo. La visión de Schmitt se opone radicalmente al proyecto de un orden mundial basado en una federación de Estados y un orden jurídico mundial, el cual tiene sus raíces modernas en el pensamiento de Immanuel Kant (Zum ewigen Frieden) y Hans Kelsen (peace through law).